En un hecho que los científicos no logran explicar, ni siquiera asimilar, nos llega la noticia que un disco brillante que rodeaba a una estrella brillante parecida al Sol durante varias décadas… ha desaparecido de repente.
Generalmente, el tipo de halo de polvo que circunda a las estrellas está formado por material de planetas rocosos como la Tierra, según Ben Zuckerman, uno de los investigadores del equipo que informó el miércoles pasado el hallazgo en la revista Nature.
Compuestos por material polvoriento cálido, estos discos pueden ser vistos con telescopios de luz infrarroja. Este había sido visto por primera vez en 1983 por el Satélite Astronómico Infrarrojo de la NASA, alrededor de la estrella joven TYC 8241 2652.
Brilló por un cuarto de siglo, antes de desaparecer en un lapso de dos años y medio. Y una foto tomada por el observatorio Gemini en La Serena, Chile, mostró que dicho polvo desapareció.
Aunque los científicos están acostumbrados a éste tipo de fenómenos en que aparecen y desaparecen cosas en el universo, jamás habían visto que sucediera en un lapso de tres años, algo sumamente pequeño para los tiempos del universo.
La estrella era una bebita, ya que apenas tenía 10 millones de años, comparada con nuestro Sol que tiene 4.600 millones de años, y estaba rodeada de éste polvo, que posiblemente estaba desarrollando planetas similares a los de nuestro Sistema Solar.
Las partículas de polvo podrían haber sido absorbidas por la estrella o rebotado hacia el espacio, aunque ninguna de las opciones es realmente convincente, agregó Melis en la revista Nature.
Este descubrimiento tiene el potencial de hacer que los astrónomos reconsideren sus ideas sobre qué sucede cuando se forman los sistemas solares.




