Monterrey, México (30 abril 2009).- Aunque el virus de la influenza porcina es algo serio y es conveniente tomar medidas de precaución, especialistas recomiendan tratar de evitar un contagio aún peor: el de la histeria colectiva.
“A veces la población está muy mal informada, hay muchos mitos y leyendas urbanas”, comenta César Adrián Martínez, pediatra infectólogo del HU, quien el lunes recibió un centenar de llamadas de personas preocupadas.
“Mucha gente no está viendo que es un proceso de infección tratable y curable, dependiendo de la gravedad y la oportunidad con que se trate.
“Pero estamos frente a una alerta, así que hay que recluirnos, y no ir a las albercas ni salir de vacaciones y evitar las compras de pánico de limpiadores, desinfectantes y multivitamínicos, entre otras cosas”, agrega el especialista.
El sociólogo Salvador Hernández asegura que la única manera de evitar el pánico colectivo es la información.
“Algo importante es que se ha aclarado que el mal no es mortal lo es si no se atiende–, pero tenerla no significa morir”, dice Hernández.
“No hemos llegado (a la histeria colectiva), pero podría darse, según el manejo que se haga de la información.
La única manera de evitar el pánico colectivo es la información, no alarmista ni amarillista. Hay que estar atentos como sociedad, mostrar una conducta madura”, comenta Hernández.
La Asociación de Psiquiatría de Nuevo León orienta sobre el término “influenzafobia”: el temor intenso y desproporcionado a ser contagiado (o algún ser querido) de este virus.
“La tensión natural de saber que existe una epidemia ayuda a protegernos de manera racional, sin embargo cuando esta tensión adquiere un nivel mayor se presentan signos de ansiedad, que nos pueden hacer creer que cualquier sensación física pequeña es influenza”, explica Arturo Garza Vargas, coordinador de la sección académica de la Depresión, de la APNL.
Algunas conductas irracionales van desde temer salir de casa, limpiar en extremo, tomarse la temperatura constantemente, usar tapabocas hasta dentro de la casa y estar al pendiente a toda hora de las noticias.
NO A LA NEGACIÓN
Pese a que algunos tienden a exagerar, también hay quienes minimizan los hechos y niegan la realidad.
“Hay gente, jóvenes y adultos, que están negando la situación de alerta y creen que esta enfermedad sólo te la puede contagiar una multitud de desconocidos”, dice la psicóloga Ramona Cantú Westendarp, de la Asociación Regiomontana de de Psicoanálisis A.C.
La idea, expresa, es cooperar todos para que no se disemine el virus.
Nota e imágenes de El Norte (internet de pago)







