Pollice Verso, de Jean-Léon Gérôme

¿Qué se gritaba en el Coliseo Romano?

Actualmente cada evento deportivo tiene sus gritos endémicos: en un estadio de futbol se grita ¡gooool! , en la NBA, cuando el equipo debe defender, la gente grita “Defense”, por el contrario en un partido de Rafa Nadal vs. Federer, el silencio sólo se interrumpe por los aplausos cuando surge algún punto o jugada interesante.

Pollice Verso, de Jean-Léon Gérôme

En la antigüedad pasaba igual, sólo que en vez de deportes veían peleas de gladiadores… así pues, ¿Qué se gritaba en el Coliseo Romano? Aquí una lista de lo que se pudo haber oído hace casi dos mil años en ése majestuoso edificio.

Habet, hoc habet!

Significa: ¡Lo tiene, ya lo tiene!

El público se emocionaba al máximo cuando un contrincante derribaba a su adversario; era el clímax del espéctaculo. Aquí la suerte del derribado estaba en manos del patrocinador… o más bien, de su pulgar. Si señalaba hacia arriba, le perdonaba.

Mitte!

Significa: ¡Suéltalo!

El rival vencido podía pedir clemencia cubriéndose con su escudo y levantando la mano izquierda. La multitud se sumaba a ésta petición al grito de “Mitte!” y con el pulgar en alto, o bien, presionando contra el índice (pillicem premere), si el público consideraba que había luchado dignamente. En ese caso, el ganador permitía su retirada, pero bajo previo permiso del Emperador, si se encontraba presente.

Uri, vinciri,verberari, ferroque necari

Significa: Ser quemado,atado, golpeado y muerto a hierro

Es el juramento que hacía un aspirante a gladiador. Lo hacía ante un magistrado, puesto que la fórmula integraba con otras el sacramentum gladiatorum, el juramento que prestaban los candidatos a pelear hasta el final en la arena. Con ésto, se daba cierto honor a la barbarie ocurrida dentro del Coliseo.

Lugula!! 

Significa: Deguéllalo

A veces la gente exigía espectáculo, y gritaba “lugula!” para exigir el sacrificio del derrotado y saciar su sed de sangre, se acompañaba alzando el pulgar para luego dirigirlo contra el pecho (pollicem vertere) o directamente señalando hacia abajo (pollicem verso). El Emperador, el editor o el presidente de la arena normalmente repetía el gesto para confirmar la sentencia y complacer a la audiencia. El gladiador era sacrificado sin queja alguna.

Ave Caesar, morituri te salitant!

Significa: ¡Ave, César, los que van a morir te saludan!

Ésta frase ha pasado a la historia como escalofriante, pues la gritaban los gladiadores ante el Emperador antes de cualquier batalla, individual o de grupo. Pero también era usada en las batallas navales que se hacían en el Coliseo.

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Fuente: Koestler, Arthur. Los Gladiadores. Barcelona, Edhasa, 2005

 

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