Contra lo que parece indicar el sentido común, la cola cometaria no sigue siempre al cometa. Su dirección es a “contrasol”. Cuando el cometa se acerca al astro rey, su cola apunta más o menos hacia atrás, como hace el humo de la locomotora respecto a la máquina. Para cuando se aleja del Sol, la cola se dirige hacia adelante, y en éste caso, le antecede.
Órbitas alargadas
Los cometas tampoco pasan ante nosotros como una exhalación. Cuando se encuentran cerca de nuestro Planeta se mueven muy deprisa, y eso puede notarse observando que su posición cambia de una noche a otra respecto a las estrellas.
Sin embargo, dentro de la misma noche es casi imposible apreciarlo. Aparecen tan fijos en el firmamento como pueda estarlo la propia Luna.