
Gracias a la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) en la Luna, lanzada en 2009, se ha realizado un completo y más exacto mapa de nuestro satélite. Pero ha dejado algunas dudas a algunos científicos sobre la misión del Apolo 17.
Sobre la serie más nítida captada por el LRO del Apolo 17, Mark Robinson, principal investigador del proyecto Cámara del Estrecho, a bordo del LRO, dice:
Al mirar estas imágenes nos intriga saber cómo la intensidad de las emisiones del Sol que llegan al satélite pueden cambiar las propiedades del suelo…
Si miramos detenidamente las imágenes podremos ver que las marcas dejadas por ALSEP (Apollo Lunar Surface Experiments Package) en Taurus Littrow presentan sombras sumamente oscuras o regiones muy brillantes, aún no entendemos bien qué es lo que genera este efecto
La duda surge por ésto: Éste efecto de claroscuro es típico de la Luna, pero el sitio donde alunizó el Apolo 17 no produce dicho efecto, que ahora buscan explicar con el lanzamiento de la misión GRAIL éste próximo Jueves 8 de Septiembre de 2011.
Hace 28 días la nave fue recolocada a 21 kilómetros de la superficie de la Luna durante el tiempo suficiente para completar una órbita al satélite. A partir de ahora la nave regresará a su órbita usual a 50 kilómetros de la superficie.
"Fueron tomadas al colocar a LRO en una órbita más baja de lo usual, tuvimos un mes para hacerlo, por lo que no hay registros así de nítidos de las demás misiones Apolo, pero sí de la 17. Esperamos que en los próximos 3 meses podamos hacer otro ejercicio similar", precisó Robinson.
Jim Green, director de Ciencias Planetarias de la NASA en Washington, añadió que los senderos captados por LRO permiten diferenciar entre los pasos de Cernan al momento de colocar una serie de instrumentos científicos y el robot utilizado para desplazarse.



