Una diminuta rana preservada en ámbar, el tercer fósil de este tipo del que se tiene noticia en el mundo, fue hallada en el municipio de Simojovel, Chiapas, México, por allá del año 2007. Esta ranita es el primer anfibio fósil registrado en Chiapas, y es la tercera rana en ámbar hallada en el mundo; las anteriores están en República Dominicana y Rusia.
La rana de Chiapas tiene cerca de 25 millones de años, es decir, vivió durante el periodo terciario y es del género Craugastor, una pariente muy cercana de la que se encontró en República Dominicana. Esto nos sugiere que, en ese tiempo, ambas regiones compartían ambientes similares, y es probable que hubiera una selva que abarcaba desde Chiapas hasta la parte norte de Sudamérica poblada en su mayoría por árboles del género Hymenaea.
Citaré pues a Gerardo Carbot-Chanona, investigador del Instituto de Historia Natural y Ecología de Chiapas:
Ya sabemos que pertenece a la familia Brachycephalidae y es del género Craugastor, pero lo más probable es que se trate de una especie nueva y haya que darle un nombre, pero eso lo confirmaremos hasta el final de la investigación
Lo importante de la rana de Chiapas es que, al estar cubierta por el ámbar, se conservaron hasta los tejidos, no sólo los huesos, también se aprecian las extremidades. Está muy bien preservada
Recomendó estudiar cómo este hallazgo, o el de cualquier otro fósil, puede ayudar a entender el estado actual de los recursos naturales desde un punto de vista histórico.
La rana, descubierta en 2005 en las minas de ámbar de Simojovel, es propiedad de un coleccionista privado de San Cristóbal de las Casas, Iván Milani, quien la prestó al instituto para que pudiera estudiarla.










