Dos hallazgos recientes han revivido la historia de una especia animal, el mamut, que antes de su extinción completa hacer aproximadamente 10.000 años formó parte del paisaje y del imaginario de los primeros humanos. En una región ártica de Rusia, Yamalo-Nenetsk, se ha hallado un ejemplar de mamut congelado en un estado magnífico de conservación.
El otro hallazgo importante, fue el descubrimiento de una figura de mamut tallada en marfil, de notable calidad, en una cueva del sur de Alemania. Ambos descubrimientos se han datado en fechas muy cercanas: 40,000 años para la cría, y 35,000 para la figura. Corresponden, pues, al pleno momento de apogeo de los mamuts lanudos, presentes entonces en el hemisferio norte en densidades muy notables.
La cría de mamut
Corresponde a un macho de apenas seis meses de edad, que en el momento de su muerte pesaba 50 kilogramos, y medía 85 centímetros de altura. Se espera obtener información sobre su conformación genética.
La figura
Fue encontrada en un proyecto de reexcavación de la cueva de Vogelherd, ya estudiada durante la década de 1930.










